domingo, 1 de febrero de 2015

Los alimentos que estimulan tu metabolismo

Te proponemos una lista de la compra con alimentos que pondrán en marcha tu metabolismo, con más sabor, variedad y platos más llenos.  


  • Comer de 5 a 7 comidas ligeras al día. Hacer varias comidas ligeras al día ayuda a mantener el metabolismo activo. Cada 3-4 horas hay que tomar algún alimento que proporcione energía para mantener la actividad diaria y que nos llene y evite picoteos.  
  • Beber agua. Una buena hidratación es la clave para conseguir quemar grasas y mantener el metabolismo activo. Si además bebes agua fría, quemas más calorías que si bebes agua templada porque el cuerpo necesita calentarla gastando energía en el proceso.
  • Tomar cafeína en ayunas. Un café o té a primera hora de la mañana o entre horas es un buen activador del metabolismo. No abuses porque si tomas demasiada cafeína al día, tu cuerpo se acostumbra, deja de hacer efecto y descansas mal, y así consigues el efecto contrario.

  • Dormir suficientes horas. Sin descanso es imposible mantener el metabolismo activo. Algunas de las hormonas implicadas en la ganancia de masa muscular como la Hormona del Crecimiento, se fabrican durante la noche, al descansar. 
  • Aumentar tu masa muscular. A más cantidad de músculo, más calorías quemas por kilo de peso corporal. Eso se nota fácilmente cuando no has perdido ni un gramo de peso, pero has perdido grasa y has ganado músculo entrenando duro. De repente puedes comer más, y no engordas ni aumentan los centímetros en la cintura. 
  • Cambiar y sorprender a tu metabolismo. Casi todos los cambios que hacemos en la dieta y entrenamiento terminan por convertirse en hábitos que dejan de funcionar, aunque al principio eran muy efectivos y nos ayudaran a perder grasa y kilos. Es importante variar las rutinas, volver a sudar y a tener agujetas, no repetir la alimentación, probar alimentos sanos y nuevos, variar los menús. Somos animales de costumbres y a nuestro cuerpo le cuesta cambiar, pero cuando lo hacemos correctamente, es cuando empezamos a ver resultados.
Qué no hacer
  • Seguir dietas restrictivas. Las dietas con menos de 1.350-1.500 calorías al día no son recomendables y menos en personas que están haciendo ejercicio físico para perder grasa. El metabolismo se vuelve lento cuando haces "dietas milagro", bajas en calorías, eliminando grupos de alimentos importantes o con horarios extraños y ayunos intermitentes. Es verdad que hay que cambiar y probar cosas nuevas, pero como cada vez hay más dietas extrañas y completamente insanas, no pierdas el tiempo, el dinero y la salud con ellas. 
  • Pasar hambre. Si lo que quieres es engordar, ponte a pasar hambre… Es ilógico pero real, cuando pasas hambre pones en marcha los mecanismos de "hambruna", que nos mantuvieron vivos en las épocas en que no había comida suficiente para sobrevivir y nuestro metabolismo nos ‘salvó’, reduciendo el gasto metabólico al mínimo, para que la grasa guardada en caderas, muslos y estómago, nos durara más tiempo a la espera de tiempos "mejores". Somos muy eficientes sobreviviendo al hambre y el botón de encendido de este mecanismo se activa cuando comes menos de lo que necesitas cada día. No lo enciendas pasando hambre inútilmente. 
  • Reducir las proteínas. La  tendencia actual a eliminar carnes y seguir dietas vegetarianas es muy saludable, pero puede reducir la cantidad de proteínas diarias, porque los alimentos de alta calidad proteica son de origen animal (carnes, pescados, lácteos, huevos). Las proteínas son activadoras metabólicas, necesitan más trabajo y tiempo para ser digeridas, son saciantes y son necesarias para ganar masa muscular, que quema más calorías por kilo de peso corporal que la grasa, incluso en reposo. Los estudios han encontrado que una comida rica en proteínas limpias, sin grasas, puede aumentar el metabolismo hasta un 30% durante las 12 horas posteriores, mientras que los carbohidratos y las grasas sólo aumentan el metabolismo por un 4%  por menos de una hora. Puedes conseguir un buen aporte proteico de origen vegetal, pero necesitas combinar alimentos diferentes (legumbres y cereales) y cocinarlos adecuadamente. Si optas por tomar lácteos, huevos y pescado un par de veces a la semana no tendrás problemas. 
  • Abusar de los carbohidratos. ¿Has notado que ganas peso cada vez que intentas hacer la famosa ‘carga de glucógeno’? Olvídate de la regla de comer pasta y otros carbohidratos antes de una prueba de resistencia como un medio maratón o maratón, y mucho cuidado con los carbohidratos de asimilación rápida como la glucosa y fructosa que incluyen muchas bebidas y geles energéticos, la mayoría de las personas no los asimilan bien y acaban dando problemas durante el ejercicio o son culpables de los michelines que no desaparecen por mucho que se entrena. Para cargar los músculos de glucosa, hay que entrenar y antes y durante los entrenos largos escoge mejor alimentos como los frutos secos, frutas frescas, agua e infusiones, para tener carbohidratos de bajo y medio índice glucémico que te proporcionan energía natural y de larga duración. 
  • Comer alimentos dulces o con edulcorantes. Los dulces no sólo son ricos en calorías, son ricos en azúcares sencillos y grasas saturadas y pobres en fibra. El sabor dulce es difícil de eliminar, cuanto más tomamos, más dulce queremos, y los azúcares sencillos nos atontan y nos dejan sin ganas ni energía para movernos y quemar más calorías.  
  • Mantener de forma artificial la temperatura. Nuestro cuerpo tiene un termostato natural para mantener la temperatura constante a 37ºC, que opera quemando calorías para producir calor cuando hace frío y aumentando la sudoración para enfriar el cuerpo cuando hace calor. Es la forma más natural de quemar calorías, cada cambio de temperatura corporal pude aumentar el metabolismo hasta un 14%, pero hemos perdido este termostato por el uso de aire acondicionado. 
  • Abusar del alcohol. La excusa de que la cerveza te hidrata y aporta minerales y vitaminas, y el vino tinto tiene antioxidantes es buena para relajarse un poco a la hora de seguir una dieta, pero ten en cuenta de que el alcohol es un ralentizador del metabolismo, así que limita las cañas y copas a una vez a la semana… después de haber entrenado en una sesión especial para que el metabolismo esté muy, muy activo.


Todos utilizamos la palabra "metabolism"o. Habitualmente, tenemos frases hechas como "he adelgazado porque me ha cambiado el metabolismo", "no adelgazo porque mi metabolismo es muy lento", "tiene suerte porque tiene un metabolismo muy rápido", etc. Pero, en realidad, el metabolismo es una medida, es simplemente la velocidad a la que quemas calorías, se calcula con una fórmula y depende de la edad, sexo, altura, peso, genética, estilo de vida, horas de sueño, tipo de trabajo, tipo de entrenamiento, porcentaje de grasa y músculo, grado de hidratación, etc. Vamos… ¡de casi todo!
Entre esos factores que afectan el metabolismo también están los alimentos que comemos y bebemos cada día, dos alimentos con un valor idéntico de calorías pueden producir efectos muy diferentes en nuestro metabolismo. Incluso alimentos muy ricos en grasas y calorías pueden ayudarte a quemar más calorías si comparas su efecto sobre el metabolismo con alimentos bajos en grasas y calorías. Repasamos contigo los mejores alimentos para aumentar tu metabolismo y conseguir que trabaje a tu favor a la hora de quemar grasas y mantener un cuerpo fuerte, tonificado y sin michelines. 
¿Se puede cambiar el metabolismo?
Es una pregunta habitual y la respuesta es sí, el estilo de vida provoca cambios reales en el metabolismo, que afectan al ADN, a los genes con los que nacemos y que marcan la velocidad a la que quemamos las calorías. Un reciente estudio alemán publicado en la revista Human Molecular Genetics en el año 2013, que analizó 1.800 personas,  ha demostrado que un estilo de vida poco saludable provoca hasta 28 alteraciones en el ADN asociadas con el metabolismo, y que causan daños en órganos y tejidos. Por ejemplo, lo que comes y el ejercicio que haces o no haces puede provocar cambio en el gen TXNIP, que regula el metabolismo de la glucosa y se asocia a la aparición de diabetes, otros genes se alteran al fumar o al no hacer ejercicio. Está claro, no podemos culpar a los genes con los que nacemos de nuestros males y michelines, podemos tener una genética privilegiada y echarnos a perder a base de comida rápida y horas de TV, y al revés, podemos cambiar una ‘mala’ genética y prolongar nuestra vida si llevamos unos hábitos saludables. 
Ejercicios que aumentan el metabolismo
Mucho se discute sobre qué ejercicios nos ayudan a quemar más grasas. Los de toda la vida siguen pensando que lo mejor es el ejercicio aeróbico como correr, bici, nadar, los de gimnasio votan por las pesas, las nuevas corrientes han redescubierto los HIIT (High Interval Intensity Training). Al final, no hay reglas que valgan para todo el mundo, una mezcla de todo puede ser la respuesta global, y si pruebas contigo, encontrarás lo que mejor trabaja para ti en cada momento de tu vida. 
1. Es importante tener cada día unos 10-20 minutos al menos de ejercicio aeróbico. Aunque sea andando al trabajo o paseando al perro. Sigue siendo el mejor ejercicio para la salud cardiovascular, para mí es el ejercicio más "humano", y el que más hemos perdido con la vida actual, estamos hechos para movernos a un ritmo constante y sin sudar durante horas, simplemente por la necesidad de buscar alimento. Así que ahora si vas a por el pan, mejor andando, corriendo o en bici que en coche.
2. Trabaja con peso. No hace falta que vayas al gimnasio a hacer pesas si no te gusta, pero nuestros músculos están preparados para levantar pesos, cargar con los niños, la comida, mover obstáculos, etc. Los músculos necesitan activación constante para mantener la masa muscular y ahora los únicos músculos que movemos son los de los dedos de las manos para teclear en el ordenador. Piensa que tu cuerpo utiliza 3 veces más calorías en mantener la masa muscular que en mantener la masa grasa, así que céntrate en conseguir una buena musculatura con dos o tres sesiones a la semana de pesas en casa o en el gimnasio. 
3. Trabaja la intensidad y los intervalos. Correr puede ser muy relajante si tienes un ritmo constante durante una hora, pero si ves que no pierdes peso con esa estrategia, prueba a cambiar el ritmo, hacer series, cuestas, cambios de rápido a lento, etc. Todo lo que te vuelva a hacer sudar y tener agujetas es lo que consigue aumentar el número de calorías que quemas otra vez. 
4. Trabaja al menos 10 minutos al día con tu cuerpo. Las tablas de ejercicio más actuales no requieren máquinas ni gimnasio, tan sólo necesitas centrarte en ejercicios funcionales, bien hechos, con la mejor técnica y que consiguen hacer trabajar la mayor cantidad de músculos a la vez como la plancha, fondos, dominadas, saltos, zancadas, sentadillas, etc. Bastan 10 minutos al levantarse o al acostarse de ejercicios clásicos para poner en marcha el metabolismo y quemar calorías al empezar o acabar el día. 
5. Consigue descansos activos. ¿Te has planteado cuántas horas pasas en una silla en la oficina sin moverte? ¿Y viendo la tele en el sofá? En España llegamos a pasar más de 9 horas inactivos cada día. Esos tiempos muertos cuentan más que tu hora de entrenamiento diario, y se pueden convertir en tiempo activo para tu metabolismo. Plantéate ponerte una máquina para pedalear debajo de la mesa del ordenador, siéntate en una pelota de entrenamiento, ponte una alarma para levantarte y darte un pequeño paseo cada 20 minutos, sube y baja escaleras en vez de coger el ascensor, haz series de sentadillas, fondos y planchas mientras duran los anuncios, incluso puedes poner el rodillo o una cinta de correr en el salón para ver la tele mientras entrenas… todo vale para tener la máquina en marcha todo el día.
6. Diviértete. Seguro que te has dado cuenta que cuando te aburre un deporte o ejercicio no consigues resultados como cuando te resulta divertido. No está claro por qué pero cuando elegimos actividades que nos motivan, rendimos más y el metabolismo se pone a favor. Serán las endorfinas, pero entrenar por obligación no funciona. Y por si no lo sabías ¡hasta las carcajadas queman calorías! Así que ponte una película de humor cuando te sientes en el sofá, algo más quemarás que con el drama.
7. Escucha música que te ayude a quemar grasas. Una buena selección de canciones motivadoras para entrenar ayuda a quemar más calorías, está demostrado en estudios científicos. Hay ritmos que nos ayudan a ir más deprisa corriendo o nadando, y hay canciones que nos animan y nos empujan a dar un poquito más de nosotros en la serie o en la repetición. Aquí no hay reglas, tu lista de reproducción es personal, escoge a tu gusto.
8. Sé constante. Si empiezas, acaba tu entrenamiento. Al principio es difícil, pero no vas a conseguir quemar grasas si haces ejercicio sólo el fin de semana. Quemar calorías es una cuestión de constancia, cuando das con la clave, puedes dedicar menos minutos al día a entrenar, pero aun así, tienes que seguir entrenando y comiendo sano cada día. 
9. Descansa. El descanso es una poderosa ayuda para quemar calorías. Un cuerpo sobreentrenado no quema calorías porque no está trabajando a tope y para trabajar a tope necesitas tener los músculos descansados y llenos de energía. El descanso pasa por dormir al menos 7-8 horas cada día y si entrenas a tope, añade 10 o 20 minutos más de sueño en una mini-siesta o acostándote más temprano. También funciona bien poner las piernas en alto después de un entrenamiento intenso corriendo, darte un baño, un masaje o un ratito de sauna, etc. Incluso puedes tener días de descanso activo con meditación o yoga. Te harán sentirte mejor y mejorarán tu rendimiento.
10. Cocina y come adecuadamente para entrenar. Es imposible quemar bien las calorías si tu dieta no es adecuada, y para comer bien, hay que aprender a cocinar, pues nada mejor que controlar los ingredientes y la forma de cocinarlos para poder hacer recetas con los alimentos que estimulan el metabolismo que te proponemos aquí.
  • El hambre y el metabolismo
Ya lo sabes, si comes poco, tu metabolismo se vuelve lento, porque se adapta quemando menos calorías al día, está preparado para guardar grasa de reserva en épocas de hambruna. El hambre es la señal que pone el metabolismo en función lenta, pero no es todo tan simple, hay un equilibrio, porque si comes mucho, no vas a poner en función rápida a tu metabolismo, ni haciendo mucho ejercicio, aunque tu reloj deportivo te indique que has quemado 8.000 calorías con tu ruta de 6 horas en bici, la realidad es que pocas personas son capaces de quemar tal cantidad de calorías en un solo día. Lo mismo pasa si comes mal, alimentos de mala calidad o comida basura, el metabolismo no funciona, porque no le das al cuerpo los nutrientes adecuados para crear masa muscular y evitar que la grasa se acumule en las zonas de reserva. 


Y por fin, las estrellas del show, los alimentos con propiedades para estimular el metabolismo y hacerte quemar más calorías comiendo platos ricos y naturales.
1. Aceite de oliva virgen extra. Sí, es una grasa, pero ya sabemos que el aceite de oliva es rico en ácido oleico de las aceitunas, grasas buenas por ser monoinsaturadas.  A pesar de que el 97% de su contenido es grasa, es una activador metabólico, especialmente eficaz a la hora de movilizar las grasas de las arterias y el corazón y las grasas rebeldes de la zona abdominal, las que son peligrosas para la salud cardiovascular.  
Plus: Pon el aceite virgen extra en un spray o dosificador para añadir cantidades mínimas a los platos y no abusar.
2. Agua. Una buena hidratación mantiene activos los mecanismos fisiológicos necesarios para que el metabolismo esté al 100%. Y es que la mayoría de las enzimas funcionan en condiciones ideales, a temperaturas adecuadas. 
Plus: Beber agua es la forma más natural de hidratarse y mantener un metabolismo activo, pero tómala en pequeñas cantidades a lo largo del día, no te bebas más de 300 ml de una vez.
3. Aguacate. Es una de las frutas más ricas en grasas, pero si se toma en cantidades controladas es un potente antiinflamatorio por su contenido en ácidos grasos omega-3 y una buena fuente de proteína vegetal, con 9 aminoácidos esenciales, y también aporta fibra y vitamina E. 
Plus: Trata de comer aguacate crudo, una mitad cada vez, y evita las salsas como el guacamole porque comerás más cantidad y se oxida rápidamente, perdiendo sus propiedades.
4. Ajo. El sabor ya te da la pista de que es un activador metabólico, por su contenido en nutrientes ricos en azufre, que ayudan a fabricar algunos aminoácidos como la metionina y la cisteína, cuyas necesidades aumentan en épocas de crecimiento y son necesarios para crear masa muscular. Además, el ajo es un alimento que provoca calor corporal, un indicador de que está activando el metabolismo 
Plus: Cuanto más sabor a ajo, más activo es, y cuanto más pica, más calorías quemas.
5. Alcachofas. Las alcachofas son vegetales muy ricos en fibra e inulina, un carbohidrato muy particular a la hora de perder peso porque disminuye la cantidad de grelina, la hormona del hambre, así comes menos. También es un alimento depurador del hígado lo que ayuda a mantener activo el metabolismo y quemar más calorías. 
Plus: Las alcachofas crudas o a la plancha son las más ricas en fibra e inulina. 
6. Algas. Las algas como kelp, fucus,  wakame, nori, espirulina, etc., son ricas en yodo, un mineral necesario para que pueda funcionar bien la glándula tiroidea, y su deficiencia puede llevar a  desarrollar bocio, una enfermedad grave relacionada con obesidad. Además, las algas son ricas en mucílago, una fibra soluble, que evita que te pases comiendo, y aportan hierro, calcio, fósforo y vitaminas A y B3 y son muy ricas en clorofila, importante para la activación de enzimas implicada en obtener energía y así podrás entrenar más y mejor, y aminoácidos para ayudarte a crear y mantener la masa muscular, especialmente cuando sigues una alimentación vegetariana. También  contienen ácido algénico, un potente detoxificador que ayuda a limpiar el cuerpo de los metales pesados como mercurio y plomo y toxinas. 
Plus: Prueba la espirulina o alga azul, es un suplemento de un alga azul muy utilizado por los vegetarianos por su alto contenido en aminoácidos, vitaminas B1, B3, B6, B12, ácido fólico y minerales como el cromo y el zinc, una mezcla muy buena para las reacciones metabólicas.
7. Especias picantes. Pimienta, pimentón, chili, tabasco, etc., cuanto más pica, más calor corporal produce, un indicador de que estás activando el metabolismo y quemando calorías. Las especias que derivan del pimiento contienen capsaicina, una sustancia muy especial  que ayuda a quemar grasas por su efecto termogénico (provoca calor). 
Plus: Añade un toque de picante a los platos, siempre con la especia natural, sin salsas ni preparados comerciales, y si puedes escoger especias orgánicas, mucho mejor.
8. Apio. Es un alimento muy bajo en calorías y diurético por su alto contenido en fibra y potasio que ayuda a eliminar lastre y líquidos, pero también es un activador metabólico por su contenido en aceites esenciales como la epigenina, que le dan el olor y picor característico y que tienen potenciador de las reacciones metabólicas
Plus: El apio crudo tiene un efecto muy potente, tanto que en cantidades elevadas puede provocar  abortos, así que no abuses en caso de embarazo. Si no es el caso aprovecha para añadir tallos de apio crudo picado a ensaladas, sopas y purés y potenciar el efecto diurético y estimulante.
9. Arándanos. Son uno de los frutos o bayas del bosque con más cantidad de antioxidantes, ya que el color azul se debe a su alto contenido en antocinidinas, unas sustancias que tienen efectos medicinales sobre la mayoría de las enfermedades, desde corazón y arterias hasta cáncer, así que imagina como pueden ayudarte también a quemar grasas y calorías. 
Plus: Como siempre, los arándanos crudos son los que tienen el efecto metabólico, así que búscalos naturales y congela para tener a mano porque no son fáciles de encontrar.
10. Cacao. Aunque parezca mentira, el chocolate con su alto contenido en grasas y calorías también activa el metabolismo, por su contenido en cacao, la semilla que tiene un gran contenido en fibra, magnesio y sustancias activadoras de la energía, similares a la cafeína. Plus: Escoge siempre chocolate negro amargo o casi puro, con un contenido en cacao mayor del 75%, y controla el número de onzas  que tomas, no más de 3 al día. Piensa que el resto de chocolates son sólo dulces ricos en grasas, no te valen para adelgazar.
11. Hierbas aromáticas. La huerta mediterránea está llena de plantas que aportan sabor y olor a las comidas como: orégano, perejil, salvia, albahaca, tomillo, romero, etc. Todas ellas son ricas en vitamina C, melatonina y aceites esenciales que les dan su olor particular. Estos aceites esenciales tienen un potente efecto estimulador de las reacciones metabólicas, por eso son plantas digestivas, ayudan a digerir los alimentos, evitan la formación de gases y también modulan el apetito, para que comas lo que necesitas, ni más ni menos. 
Plus: Siempre que puedas añade hierbas aromáticas frescas y orgánicas y ten a mano siempre frascos con estas hierbas secas para hacer tus propias mezclas y aderezar los platos ligeros sin añadir sal para echar a sopas, purés, pescados y carnes a la plancha y tortillas de huevo.
12. Jengibre. Esta raíz asiática de picante y ácido sabor puede aumentar la velocidad de tu metabolismo hasta en un 5%. Su efecto es potente y tiene muchas propiedades medicinales, en medicina india y china se utilizan para generar calor en el cuerpo, ayudando en las gripes, catarros y constipados a expulsar la mucosidad y eliminar infecciones. 
Plus: Ten a mano raíz de jengibre fresco y hazte con un wok oriental para cocinar vegetales cortados con tiras de pollo. Es una de las mejores recetas para llenarte el estómago sin remordimientos.



13. Lácteos. Las proteínas, el calcio y la vitamina D, que se encuentran en la leche y derivados se asocian a la quema de grasas y activación del metabolismo. 
Plus: Procura tomar entre 2 y 3 raciones de lácteos al día, escogiendo los que menos grasas tienen como el yogur y el requesón, y controlando las cantidades de quesos grasos y leche entera.
14. Canela. Sustituye el azúcar por canela, tendrás un sabor dulce a la vez que reduces las grasas extra. Los estudios realizados con canela han encontrado que basta tomar un gramo de canela al día (un cuarto de cucharadita) para disminuir hasta un 30% los niveles de glucosa, colesterol y grasas en la sangre. Para las personas con diabetes tipo 2 que no responden a la insulina, la canela contiene componentes que aumentan la sensibilidad a la insulina y aumenta el metabolismo energético hasta 20 veces.
Plus: Puedes utilizar canela en polvo para espolvorear en yogures y postres, y también puedes hacer infusiones con los palitos de corteza de canela para hidratarte cuando tienes ganas de tomar algo dulce, mezcla muy bien con menta y con todo tipo de tés. 
15. Piña y papaya. Estas frutas tropicales son muy bajas en calorías y grasas, y ricas en vitaminas C y fibra vegetal, dos sustancias que ayudan a perder peso. Además tienen sustancias enzimáticas (bromelaína y papaína) que favorecen la digestión de las proteínas y ayudan a la combustión de las grasas. 
Plus: Añade piña o papaya natural y recién cortada a tus platos de carne y pescado, especialmente por la noche, mejoras la digestión y evitas picoteos.
16. Yogur. Es un lácteo pero lo vamos a considerar aparte porque además de vitamina D, proteínas y calcio, es uno de los pocos alimentos realmente probiótico, que aporta  bacterias vivas, para ayudarte  a mantener la flora intestinal. Y es que si tu sistema digestivo no funciona, no hay metabolismo que te haga quemar calorías. Se ha comprobado que la mayoría de las personas obesas tienen alteraciones en la microflora que se normalizan cuando pierden peso.
Plus: El yogur tiene que ser natural, sin azúcar ni edulcorantes, y preferiblemente orgánico, así te aseguras un buen aporte de bacterias y nada más.
17. Pescados y mariscos. Por su contenido en proteínas y ácidos grasos omega-3, ya son buenos alimentos para mantener el metabolismo activo, pero además aportan yodo, el mineral más implicado en el metabolismo. Todos los pescados y mariscos te ayudarán a quemar más grasas, así que hazte amigo de la pescadería más cercana para tener cada semana pescado fresco en casa. 
Plus: Los pescados azules contienen grasas antiinflamatorias y te ayudan a cuidar los tejidos musculares y articulares y que no te paren las lesiones. Los mariscos son ricos en hierro, el mineral necesario para que los glóbulos rojos transporten el oxígeno a los tejidos, y cuanto más oxigenados están los músculos, mejor trabajan y más grasa quemas.
18. Vitaminas y minerales para activar tu metabolismo. Las vitaminas y minerales no adelgazan, pero son necesarios para obtener energía a partir de los alimentos, y algunos son imprescindibles para el metabolismo energético. Si quieres "quemar" combustible, debes cuidar la dosis de vitaminas B, todas importantes para el metabolismo y que actúan en conjunto: la B1 es la de los carbohidratos, la B2 ayuda a metabolizar grasas, proteínas y carbohidratos, la B3 produce energía a partir de los azúcares, grasas y proteínas, la B5 previene la fatiga, la B6 ayuda a la síntesis de proteínas, la B12 aumenta la energía porque interviene en el aprovechamiento de grasas, carbohidratos y proteínas y el ácido fólico es necesario para la división celular y para aprovechar la glucosa y los aminoácidos. Sin olvidarte de los minerales como el hierro, esencial para llevar el oxígeno a los músculos que se mueven y queman las grasas, cromo que interviene en el metabolismo de la insulina y la glucosa y zinc que es parte de enzimas metabólicas y la hormona testosterona necesaria para fabricar más músculo.
Plus: Si llevas una alimentación variada y equilibrada, tendrás un buen aporte de vitaminas y minerales, pero si tu dieta es muy estricta, comes poco o mal, mejor ayudarte con un buen suplemento multivitamínico de calidad, comprueba las etiquetas y las dosis que te aportan antes de comprar fórmulas pobres o desequilibradas.
19. Té. Contiene cafeína y epicatequinas, los antioxidantes naturales de la planta del té, que son dos poderosas sustancias para poner en marcha el metabolismo. Tres tazas de té verde al día pueden aumentar hasta un 10% tu tasa de metabolismo basal según un estudio. Acostúmbrate a tomar té negro más potente por la mañana, té rojo más fermentado a media mañana y té verde para la tarde que es el más natural y con menos cafeína.
Plus: Un buen truco para evitar picoteos es hacerte un té cuando tengas ansiedad o ganas de dulce. El simple hecho de hervir agua, colocar la bolsita y esperar a que se enfríe basta para calmar el picoteo, bebiendo para hidratarte y sin consumir ni una caloría.
20. Café.  El café es la fuente habitual de cafeína, un estimulante que mejora el rendimiento, tiene efecto diurético y ayuda a perder peso. Muchas personas deportistas toman café para quemar grasas y mantener el metabolismo activo, pero no te olvides que el abuso de la cafeína puede provocar taquicardias, ansiedad, deshidratación, etc.
Plus: Si estás acostumbrado a tomar café y eres poco sensible a la cafeína, tienes que hacer una cura de desintoxicación de al menos un mes sin tomar ni una taza de café para que puedas volver a beneficiarte de la chispa energética sin necesidad de sobredosis.

Sabías que...
 Agua con limón en ayunas. Una manera de empezar el día estimulando el metabolismo
Un vaso de agua con el zumo de limón recién exprimido al levantarse es una forma natural de activar tu metabolismo cada día. Te ayudará a perder grasas, a digerir mejor los alimentos, es un alimento alcalino detoxificante, un buen antiinflamatorio, un diurético natural y una fuente de vitamina C antioxidante.
Mascar chicle también acelera el metabolismo
Si tu dentadura y tu dentista te lo permiten, mascar chicle sin azúcar puede acelerar el metabolismo hasta un 20%, ayudando a quemar hasta 1000 calorías en un mes, así lo encontró un estudio australiano. Otro estudio publicado por científicos de la Universidad Estatal de Louisiana, encontraron que las personas que mascan chicle después del almuerzo comen menos postres y golosinas, ya que reduce la ansiedad y el estrés.
¿Dónde van las calorías?
La mayoría de las calorías de cada día, cerca del 70% de las calorías se utilizan para mantenernos vivos (tasa metabólica basal). Se utilizan para respirar, mantener el corazón latiendo, el cerebro dirigiendo nuestra vida, mantener la actividad del estómago, hígado, riñones, etc.
Sólo el 20% de nuestras calorías diarias se utilizan para mantener la actividad física, y un 10% es lo que se necesita para digerir los alimentos.
  • Cerebro 21%
  • Corazón 7%
  • Hígado 27%
  • Músculos 18%
  • Otros órganos 19%





Respeta tus ritmos biológicos y adelgaza

 La metabolización y aprovechamiento de los nutrientes de un alimento depende de la hora del día a la que lo ingieres. La tolerancia a la glucosa, y por tanto lo que "nos engorda" varía según el momento del día en que lo comamos.
No es lo mismo comerse un cocido a mediodía que de cena ¿verdad? La metabolización y aprovechamiento de los nutrientes de un alimento depende de la hora del día a la que lo ingieres. La tolerancia a la glucosa, y por tanto lo que “nos engorda” un alimento, y los movimientos intestinales, se modifican según el momento del día. Si quieres perder peso, en general vale el dicho popular de "Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo". Pero no sólo son importantes las cantidades, también es fundamental qué comemos en cada momento:


Desayuno y comida: Hidratos de carbono para afrontar la jornada con energía.
La hormona insulina es más activa durante el día y disminuye su actividad al caer la tarde para alcanzar los niveles mínimos durante la noche. Por eso las horas de luz son el mejor momento para ingerir los nutrientes energéticos y saludables como los carbohidratos complejos.
Hasta la tarde, dale prioridad a los cereales, el arroz, las patatas, el pan, etc.

Cena: Proteínas para reponer tus músculos mientras duermes.
Las proteínas se asimilan mejor por la noche. Mientras dormimos se segrega más hormona del crecimiento, que colabora en la recuperación y crecimiento de las células musculares, para lo que son necesarios aminoácidos (unidades básicas de las proteínas).
La hormona del crecimiento promueve también la utilización de las grasas acumuladas como fuente de energía durante esas horas, conservando las reservas de glucógeno y proteínas del músculo. La hipoglucemia (falta de azúcares) dispara la secreción de hormona del crecimiento. Si te pasas con los hidratos en la cena, tu secreción de esa hormona será menor y engordarás. No obstante, las proteínas son más difíciles de digerir que los hidratos y no necesitamos una cantidad demasiado grande para obtener los aminoácidos necesarios, así que procura cenar al menos un par de horas antes de acostarte y no pasarte con las cantidades.

69 consejos para entrenar tu vida sexual

¡En SportLife te ponemos las pilas hasta en la cama!
1. Lo importante es empezar. Una vez te pongas a la faena, seguro que se te ocurren muchas cosas. ¡Así que manos (o lo que corresponda) a la obra
2. Cuídate. El deporte y la vida sana te van a ayudar a encontrarte mejor contigo mismo y con tu pareja.
3. Sin haber comido antes demasiado. Practicar el sexo con hambre no apetece, pero con el estómago lleno resulta incómodo. Las cenitas románticas están bien, pero mejor un plato ligero como los que encuentras en las recetas Sport Life, y no te olvides de dejar sitio para el "postre".
4. No te cortes. Por timidez casi todos dudamos ante una provocación erótica. Arrepiéntete sólo de lo que no hayas hecho.


5 .Un buen entrenamiento necesita de un buen calentamiento. Ya sabes, este artículo va del 69.
   6.Invítale a realizar deporte juntos. Una actividad física agradable y enriquecedora lleva a otra. Además el ejercicio aumenta el nivel de testosterona.
7.Una buena preparación física para el deporte es una buena preparación física para el sexo. Los deportistas hacen el amor más y mejor, ponte en forma y entra en los planes de entrenamiento.
8.Conoce los gustos de tu pareja. Fíjate en lo que más le excita y en cómo te "atiende". Probablemente el/ella está reclamando el mismo tipo de atenciones. Atrévete a preguntar, si se produce una situación incómoda lo vas a notar enseguida.
9.No te limites. Todo nuestro cuerpo es una zona erótica. El cuello, las piernas, los pies... ¡prueba!
10.El deporte mejora nuestra confianza y eso resulta muy atrayente. Si te encuentras bien contigo mismo, tu pareja lo nota.
11.Si tienes pareja estable, no dejes que os venza el aburrimiento. Hablad. Uno propondrá un accesorio, otro una nueva postura... ¡la imaginación al poder!.
12. No siempre encontramos el momento adecuado para practicar el sexo con tranquilidad. Ese gran invento español que es la siesta es una ocasión ideal para un encuentro esporádico. Ambos estaréis descansados y dispuestos a pasar un momento dedicado al relax y el disfrute.
13.Cuando entrenas recuperas tu verdadero olor, un olor a sudor limpio que no tiene nada que ver con el olor que se produce si descuidas tu higiene. El cuerpo humano emite unas sustancias llamadas feromonas que contribuyen a excitar. Por eso a algun@s les resultas tan sexy después de un buen entrenamiento.
14. ¿Has probado a inventar una historia erótica con tu pareja? Cada uno propone una parte a continuación de lo que ha dicho el otro y así hasta el final. Como resulta muy sugerente, es probable que acabéis pronto.
15. Muestra interés, toma la iniciativa. Seguro que vuelves loco o loca a tu compañero.
16. ¿Nueva pareja? ¡Que se note que eres deportista! Algunas posturas están reservadas sólo a los que tienen una buena condición física.
17. Entrenamiento: ni mucho ni poco. El deporte beneficia tu vida sexual, pero no te pases. La inapetencia sexual es uno de los primeros síntomas de sobreentrenamiento.
18. Tu jefe es un valor seguro para tu vida sexual: siempre te va a meter un "marrón" por donde menos te lo esperas.
19. Los deportes de combate son una buena fuente de recursos. ¿A qué no me inmovilizas? Uhmmm.
20. El que llegue primero se pone encima. A ver quién es el más rápido.
21. El strip-tease es una de las provocaciones más eróticas que existen, pero tiene su técnica, así que no dudes entrenarla exactamente igual que tu saque o tu swing, puedes asistir a clases de stripdance en tu gimnasio, aquí tienes un vídeo demostrativo.
22.Algunos lugares son tan inconvenientes como excitantes. Si te gusta el deporte ¿por qué no unir tus dos pasiones en el mismo lugar y a la misma hora?
23. ¿Has entrenado mucho? Seguro que tendrás unos músculos fuertes a los que sacarles partido. Levanta a tu pareja en volandas ¡le va a encantar!
24. La ducha no siempre sirve para lavarse. A los deportistas nos gusta mucho ducharnos. Ya sabes.
25. No hay una duración "adecuada" para el coito. Unas veces nos apetece recrearnos y hacer el amor durante otras y en otras ocasiones disfrutamos a tope de un "polvo rápido".
26.Lee el pensamiento a tu pareja ¿Qué quiere hacer ahora? Lo que empieza como un agradable masaje para aliviar vuestros doloridos músculos.. puede acabar mucho mejor.
27.No tengas miedo a decir no puedo más, no me apetece. El sexo no es obligatorio y de vez en cuando está bien tomarse un descanso.
28. Algunos alimentos no son muy recomendables para una dieta de adelgazamiento pero sí para "aderezar" un encuentro romántico: Ya sabes: nata, chocolate líquido, miel...
29. Un paraje solitario en plena naturaleza es uno de los lugares más sugerentes para pasar un buen rato con tu pareja. Déjate cariciar por la hierba o por la arena... pero espera a que llegue el buen tiempo.
30. ¿Has probado algún juego de salón erótico? Pásate por un sex shop y pide lo último en diversión en grupo, y si no agarra una baraja de cartas... y el que pierda se quita una prenda.
31.Prepara un baño de espuma para tu pareja. Pon velas aromáticas, apaga las luces y tenlo listo justo para cuando vuelva del trabajo, de un viaje, etc.
32. La sensación de tensión que supone tener un encuentro en un sitio público es excitante. ¿Has probado los ascensores de un hotel o el cuarto de baño de un restaurante?
33. Vas a comprarte ropa deportiva y te la tienes que probar. Dile a tu pareja que te acompañe al probador y que te ayude a elegir, pero mejor no lleves ropa interior.
34.Llena toda la cama de toallas grandes y úntate todo el cuerpo con aceites de masaje. Vas a probar el body-massage: acariciar a tu pareja sin tocarla con las manos. Puedes usar todo lo demás.
35. ¿Un trayecto largo? A lo mejor hay tiempo para algunas caricias furtivas o para un poco de sexo oral.
36.Sin tabúes, dile lo que quieres que te haga, confiésale a tu pareja tu fantasía sexual... y que la cumpla, pero claro, luego cambian los turnos y tendrás que ser tú el que cumpla.
37.Los pies son el reflejo de todo tu cuerpo. Prueba a masajear los de tu pareja con suavidad y también en profundidad después de un buen baño. Desinhíbete y chúpale los dedos con suavidad y sensualidad. A muchas personas les excita mucho este masaje.
38. Proponle a tu pareja ir de acampada, busca antes un sitio agradable y elige un día de buen tiempo. Los olores del campo y los sonidos de la naturaleza son poderosos estimulantes para tus energías más positivas.
39.¿Más gente a tu alrededor? Eso no es problema para hacer el amor con tu pareja si sois lo suficientemente sigilosos. El dormitorio común de un refugio de montaña puede ser el sitio ideal para probar tu discreción en pleno "lío".
40. Puedes tocar a tu pareja en cualquier sitio siempre que no sean las zonas explícitamente sexuales. A ver quién se excita antes.
41. A los deportistas nos gustan los músculos depilados... y no sólo los músculos. Ponle espuma de afeitar a tu pareja donde tú y yo estamos pensando y procede a una depilación exhaustiva.
42.Los apretones del metro o de las rebajas no tienen porqué ser un agobio, sobre todo si estás con tu chico/a. Unas caricias o unos roces en mitad del gentío puede ser todo lo que necesitas para iniciar un encuentro amoroso a continuación.
43.Explora las "zonas inéditas" de tu pareja: a menudo ellos no conocen la sensibilidad de su periné y la zona que rodea su ano porque lo consideran tabú.
44.Véndate los ojos y véndaselos a tu pareja, te sorprenderá lo sensible que se puede volver tu tacto, tu olfato y tu oído.
45.Kegel era un gran tipo. Inventó unos ejercicios para el músculo pubococcígeo que te van a permitir disfrutar aún más del sexo. Haz ejercicios de Kegel a dúo con tu pareja en plena "faena": ella contrae la vagina, como si quisiera agarrar el pene, y él hace como si quisiera moverlo, haciendo ascender el ano.
46. De vez en cuando no viene mal cambiar de vestimenta. La lencería y la ropa interior erótica pueden hacer maravillas para estimular tu imaginación.
47.El objetivo es el orgasmo, pero tenéis que conseguirlo sin penetración, y los dos. Así que en vuestra búsqueda del placer vale casi todo. A ver cómo va la cosa.
48. ¿Has probado a atar a tu pareja? Coge un par de pañuelos de seda y átale las muñecas al cabecero de la cama. ¿Qué tal os ha ido? Al día siguiente se cambian los papeles y es tu pareja quien te ata a ti.
49.Cambio de rol. Él se disfraza de ella y ella de él. Intenta actuar como lo hace tu pareja mientras tu pareja actúa como lo haces tú.
50. Con el sexo ocurre como con el deporte, si no se practica se pierde lo que se ha ido ganando. Si os pueden las obligaciones y la tensión y nunca encontráis el momento adecuado imponeos "el entrenamiento sexual", veréis que cuando entreis en faena se van a esfumar las tensiones.
51. ¡A por el G! ¿Todavía no has encontrado tu punto G? Pues sólo es cuestión de insistir. Probad la búsqueda el uno al otro.
52.¿Se te ocurre algo mejor que adelgazar practicando el sexo? No se trata sólo de las calorías que quemes, una vida sexual satisfactoria evitará muchas tentaciones de esas en las que caemos por ansiedad o por pequeñas frustraciones.
53. El sexo no es sólo coito. Existen muchos "juegos sexuales" igual de satisfactorios que pueden ayudaros a conocer vuestros cuerpos y abrir nuevas posibilidades. ¿Por qué no les reserváis un día en exclusiva?
54.Pasada cierta edad, el sexo puede ser cuestión de entrenamiento. No te preocupes por cumplir años. Si mantienes la "maquina engrasada", juegan a tu favor.
55. Ten siempre a mano una caja de preservativos. No tienes por qué sentirte obligad@ a usarlos, pero ahí están por si surge la ocasión. De este modo te aseguras que siempre vas a practicar sexo seguro por muy ardiente que sea el momento.
56. Si te gusta el deporte, nada mejor que practicarlo cada día para encontrar a tu pareja ideal.Por supuesto que puedes mantener una relación muy satisfactoria con alguien que no practique deporte y que hayas conocido en el trabajo o en un otro centro de ocio, pero las probabilidades disminuyen. Con otro deportista será más fácil amoldar vuestros hábitos de vida.
57. Si estás embarazada o tu pareja está embarazada, puedes seguir practicando el sexo, pero debéis agudizar el ingenio para buscar las posiciones y profundidades de penetración que os resulten más cómodas y satisfactorias. Evitad que la futura mamá soporte peso sobre los pechos y el vientre.
58. El sexo, además de muy satisfactorio, puede ser muy divertido, así que tómatelo con humor, especialmente si las cosas no salen como esperabas.
59. Algunas "novedades" llevan cientos de años inventadas. ¿Has ojeado un Kamasutra? Pues siempre se puede aprender algo.
60. ¿Has probado el  picnic erótico? La receta es sencilla: una botella de cava, alimentos ligeros, fruta cortada, caviar, fresas, chocolate, un lugar apartado y romántico, una manta...hay muchos alimentos afrodisíacos, depende de lo que os guste y lo que surja.
61. La natación y el sexo son compatibles. Bueno, siempre que uno de los dos haga pie.
62. El agua, un elemento identificado con la creación, siempre ha estado relacionada con lo erótico. Así que podéis probar un poquito de sexo acuático.
63. Un hielo puede llenaros de calor. ¿No lo habéis probado nunca?
64. Hacer el amor refuerza el sistema inmunológico y los deportistas siempre estamos expuestos a cambios de temperatura que nos exponen a infecciones.
65.El sexo resulta mucho más satisfactorio si ambos os encontráis seguros de vosotros mismos. No te olvides de decirle a tu pareja lo mucho que te gusta. Puede parecerte evidente, pero nunca está de más.
66.¿No sabes que ponerte para la boda de tu primo? Pruébate tu ropa más sugerente delante de tu pareja (con arte, ya sabes). Le va a encantar.
67.Ver videos, mirar fotos, leer relatos eróticos... No te avergüences. Pueden ser prácticas muy recomendables. Solo o en pareja.
68. Casi todos los deportistas ganamos mucho sin ropa. ¿A qué esperas?
69. No siempre es necesario acudir a un sex shop para encontrar accesorios que mejoren tu vida sexual. Un cojín bien colocado, una silla que tiene la altura justa, un toallero en el que te puedes apoyar... tu casa está llena de elementos que te pueden ayudar a disfrutar.

Hookah: Una nueva adicción entre los jóvenes

Son tan perjudiciales como los cigarrillos convencionales según la OMS
Hookah
Mientras el consumo de tabaco disminuye en el mundo entero entre los adultos como consecuencia de los riesgos que implica para la salud y debido a las campañas sanitarias para erradicarlo, en países como Estados Unidos, algunos de la Unión Europea y América, una nueva adicción amenaza a los jóvenes: Los Hookah. Se trata de un dispositivo para fumar tabaco de distintos sabores y otras hierbas, cuyos primeros usos datan desde hace 600 años en China y la India.
Los Hookah y métodos similares como cigarrillos electrónicos, pipas de agua, narguiles, e-cigarettes, se están volviendo muy populares. De acuerdo a un informe del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, publicado en la revista Pediatrics, 1 de cada 5 estudiantes de enseñanza secundaria de hasta 18 años admitió haber utilizado Hookah alguna vez en los últimos 12 meses entre 2010 y 2012.


El uso de productos alternativos como las pipas de agua, se ha incrementado a un ritmo alarmante del 123% entre adultos este último año en los EE.UU.
Los estudiantes de nivel socioeconómico más alto son los más propensos a utilizar este tipo de dispositivos.

Causas del incremento en la utilización de los Hookah y mecanismos similares:

Las tabacaleras al constatar un descenso en el consumo de cigarrillo tradicional, comenzaron a promocionar este tipo de dispositivos como más sanos y que ayudan a abandonar el hábito. Pero lo cierto es que lejos de ser más saludables, se están comprobando efectos nocivos.

Efectos nocivos para la salud:

Al fumar narguiles por ejemplo, se consume en una sola sesión la cantidad de nicotina equivalente a varios cigarrillos y los efectos son similares o peores según los especialistas.
Michael Weitzman dijo al respecto de los Hookah:
…vienen con riesgos similares al cigarrillo común para la salud: enfermedad respiratoria, herpes, enfermedades del corazón, cáncer y algunos otros daños” dijo. Éstos se han vuelto populares en los clubes, bares y hasta en la playa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que fumar narguile constituye para la salud el mismo riesgo que fumar cigarrillos convencionales. El humo emergente de la pila de agua contiene una cantidad de sustancias tóxicas causantes de enfermedades cardíacas, pulmonares,cáncer, entre otras. Y como la boquilla es compartida entre varias personas, se eleva el riesgo de contagio de herpes, hepatitis y tuberculosis.

10 TRUCOS PARA COMER SANO


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Una buena nutrición, alimentación, eleva nuestros niveles de energía, reduce la incidencia de muchas de las enfermedades que hoy día se consideran las más usuales y, sobretodo, nos hace sentir y vernos mejor.
Aquí van, 10 trucos, para que todo esto se pueda cumplir:


1. DORMIR. Muchos pensarán: ¿Qué tendrá que ver dormir con la buena alimentación?
Pues la verdad que mucho, porque todo es un ciclo. La falta de sueño altera la producción de una serie de hormonas, relacionadas con el control del apetito y la saciedad. Cuando dormimos poco, como consecuencia, se como más y peor y, por tanto, se tiende a coger alimentos más grasos, rápidos de cocinar y también más dulces.
2. DIFERENCIAR EL HAMBRE DE LA SED.
Es vital mantenerse hidratado durante todo el día. (Ver entrada de “EL AGUA”)
Es curioso, pero cuando uno no está bien hidratado, puede ocurrir que la sensación de sed se confunda con la de tener hambre. En caso de tener apetito, lo mejor es tomar un vaso de agua y esperar unos minutos para comer algo. Normalmente, la tentación de comer algo se va con cada sorbo de agua.
3. DETECTAR EL AZÚCAR.
Es la perdición de muchos, el azúcar, las cosas dulces. Y no pensemos que únicamente están en las “chuches”, todo aquello que conocemos tan bien como son los postres… hasta un simple pollo asado puede tener azúcar.  Por tanto, hay que saber detectarlo para poder tener un mínimo control sobre él. Hemos de saber que el azúcar también se encuentra en forma de: azúcar de caña, zumo de caña, fructosa, maltosa y glucosa (llamados monosacáridos y disacáridos), sirope, miel e incluso zumo de frutas concentrado.
4. MÁS VARIEDAD.
Siempre, contra más variedad tenga nuestra dieta, más nutrientes entrarán en nuestro organismo. La mayoría de las personas, suelen oscilar entre los 10-20 alimentos básicos y he de decir que son muy pocos. Lo mejor es probar alimentos nuevos, explorar nuevas opciones, dentro de lo que se considera sano y, disfrutar de los productos de temporada que nos brindan su mejor sabor.
5. COMER CON CALMA.
Seguramente lo habréis escuchado y es cierto. Comer lentamente y masticar muy bien la comida tiene efectos muy positivos. Se aconseja masticar cada uno de los alimentos unas 30 veces antes de que lo ingiramos. Consecuencia de ello, producimos más saliva y, a su vez, más enzimas (creadas por la saliva en la boca – lugar de inicio de la digestión). También, por increíble que parezca, tenemos la sensación de que nos saciamos antes, reduciendo así las ganas de comer demasiado.
6. LOS COLORES.
Estaréis pensando a que me refiero con esto de los colores. Pues es una forma retórica de decir, que hemos de conseguir un arcoiris de colores en nuestra despensa.
Cuanto más vivo sea el color del alimento, más intenso, mayor concentración de nutrientes. Recordad también que, una alimentación rica en productos frescos, ayuda a reducir el riesgo a sufrir diferentes tipos de cáncer. (Segunda enfermedad mortal en el mundo occidental y países desarrollados).
7. “SIN AZÚCAR
Ni tanto, ni tan calvo. ¿A qué me refiero con esto? Si antes hablábamos de vigilar el azúcar y sus diferentes denominaciones, tampoco ahora significa eso que nos volvamos adictos a los productos SIN AZÚCAR. Recordad que todo es necesario para nuestro organismo, siempre y cuando sea de manera racional. Y básicamente, porque en muchos casos el alimento “sin azúcar” no siempre es la mejor opción. El motivo de ello es que a veces se sustituye por diferentes tipos de grasas, e incluso en los famosos chicles y caramelos sin azúcar se esconden grandes cantidades de sustancias que pueden ocasionar, incluso, diarrea.
8. BUENA COMPAÑÍA.
La compañía siempre es importante. Comer con otra gente es sano y adelgaza.
Algo también importante para los niños es la demostración de que los desayunos en familia tienen ventajas tanto nutricionales como psicológicas. Por el contrario, comer a solas, induce a comer más.
9. LA SAL.
Al igual que con el azúcar, la sal se puede esconder de muchas maneras. Los alimentos más ricos en sal son los embutidos (con un alto contenido en grasa añadido), las conservas y los alimentos precocinados. 
Finalmente…
10. AZÚCAR = SOBREINGESTA.
Únicamente, añadir que con la sobreingesta de azúcar se reduce la hormona encargada de reducir y regular el apetito. Eso significa que por mucho que comiésemos nunca no sentiríamos saciados y, por lo tanto, la consecuencia más inmediata sería el aumento de peso.

EL COLESTEROL BUENO Y MALO

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En algún momento de nuestras vidas hablaremos de él, del colesterol, y es que forma parte de nosotros.
El colesterol es una sustancia grasa presenten en todas nuestras células, y aunque parezca sorprendente, es imprescindible, ya que lo necesita nuestro organismo.


Desarrolla varias funciones en nuestro cuerpo, algunas de ellas son: la formación de ácidos biliares, que son necesarios para digerir las grasas; también es necesario para formar algunas de nuestras hormonas (como las tiroideas, por ejemplo) y, también importante, el sol lo transforma en vitamina D, encargada de proteger nuestra piel.
Dicho esto, muchas personas cuando escuchan la palabra “colesterol” ya se alarman y no tendría en un principio porqué ser así, ya que no existe un único tipo de colesterol. Existendos tipos de colesterol, uno de ellos es el llamado “bueno” y el que comentaba con anterioridad que es necesario. y luego está el “malo”.
El “bueno” tiene las iniciales HDL y es eliminado su exceso en el hígado.
El “malo” tienes las iniciales LDL y es el que se va acumulando en la pared de las arterias. Su exceso produce las llamadas “placas de ateroma” (estas placas de ateroma lo que hacen es estrechar la pared de las arterias cada vez y dificultar con el paso del tiempo el paso de la sangre por ellas).
Y pensaréis: Si hay uno bueno y uno malo, ¿qué debemos hacer para eliminar aquel que nos perjudica y aumentar el bueno? 
En rasgos generales, aconsejamos:
- Comer alimentos bajos en grasa (referente a la carne por ejemplo, el pavo, pollo y conejo)
- Evitar por tanto alimentos procesados (bollería industrial…) y con exceso de azúcar
- Practicar algo de ejercicio cada día (aunque sea caminar 30mín al día)
- Tomar alimentos ricos en fibra (kiwi, ciruelas, pan integral, alcachofas..)
Finalmente y más concretamente, para aumentar el colesterol “bueno”, se aconseja:
- El pescado azul (salmón, sardinas, atún…) dos veces por semana
- La lecitina de soja (se puede añadir, por ejemplo, al yogur)
- El aceite de oliva
Así que ya sabéis, a poner en práctica estos buenos hábitos para mejorar nuestro bienestar!
Esperamos que os hayan sido de ayuda.
Como se suele decir, ¡Tener salud es vida! Por una vida sana y saludable.

CÓMO COMBINAR BIEN LOS ALIMENTOS

CóMO COMBINAR BIEN LOS ALIMENTOS
 Las combinaciones de alimentos son la base de numerosas dietas, pero ¿es necesario seguirlas?


A la mayoría de personas el concepto de las “incompatibilidades alimenticias” les suena estrafalario, pero lo cierto es que se apoya en unos principios familiares para todos. Por ejemplo, ¿qué sucede cuando un bebé empieza a tomar sus primeros alimentos?



Pues que somos cuidadosos con la forma de combinarlos, dando por separado la papilla de verduras, la de cereales, la de frutas... Con el bebé procuramos no mezclar alimentos innecesariamente y le ofrecemos comidas que consisten en un único plato. De ese modo evitamos sobrecargar un sistema digestivo aún poco entrenado. En la edad adulta, muchas personas con problemas digestivos experimentan una clara mejoría cuando en sus menús evitan ciertas mezclas de alimentos.

Es como si volver a las simplicidad de la infancia les permitirá desprenderse de ciertos hábitos adquiridos y reemplazarlos por otros más saludables para ellos. Ahora bien, ¿deben seguir todas las personas esas mismas pautas? ¿Existen unas incompatibilidades alimenticias demostradas? ¿Qué tienen en común y en qué difieren los diferentes sistemas de incompatibilidades? ¿Hasta que punto es razonable aplicarlos? A esas preguntas intentamos responder con este artículo.

Combinar los alimentos es una arte milenario que se ha desarrollado a través de siglos de cultura culinaria. Sin embargo, dentro del naturismo, hay una serie de preceptos de combinaciones alimentarias que en algunos casos tienen una base razonable, y en otros no tanto. Todo ello se complica cuando se empiezan a ver que existen importantes discrepancias entre unos autores y otros.

Alimentos más digestibles
No alimenta lo que comemos, sino lo que digerimos, ya que las digestiones lentas, incompletas o pesadas provocan una alteración en los nutrientes absorbidos. Los diversos sistemas de incompatibilidades alimentarias intentan mejorara esa digestibidad escogiendo las mezclas idóneas de alimentos. Según Herber M. Shelton investigador norteamericano pionero en este campo, cada tipo de alimento provoca en el organismo la secreción de determinadas enzimas digestivas.

Así, si consumimos alimentos que excitan o estimulan la secreción de enzimas con funciones contrarias, lo que estamos haciendo es disminuir la eficacia del proceso digestivo, lo cual aumenta el riesgo de fermentación y de putrefacción de los alimentos en el interior del organismo y a la larga provoca una autointoxicación corporal.

Sin embargo, la digestibidad de los alimentos depende también en gran medida del contexto cultural (y por ello, también alimentario) en que se vive. Es conocida la intolerancia a la leche en China o en muchos países africanos, donde el consumo de leche es nulo o mínimo. Por eso gran cantidad de emigrantes que acuden a nuestro país enferman del estómago dada la enorme intolerancia que tienen hacia la leche y sus derivados, tan presentes en nuestra dieta.

La causa es que, sin bien los bebes poseen gran cantidad de fermentos lácticos, si la toma de ésta no se continúa de forma regular o a lo largo de la vida, dichos fermentos se van perdiendo hasta producir estas intolerancias citadas. Y lo mismo sucede con otros alimentos como frutas o verduras, ya que todo cuanto comemos va conformando la estructura y la cantidad de nuestra flora intestinal, hacienod que sea más fácil digerir los alimentos habituales en la dieta. También es un hehco probado que quienes han sido vegetarianos durante largo tiempo pueden desarrollar una notable intolerancias física –más que psíquica a la carne o el pescado, que puede llegar a producirles algún tipo de dolencia intestinal.

Nuestro organismo no se comporta de una forma matemática, ni tiene rigidez alimentaria. Precisamente una de las características del hombre, que le ha permitido colonizar hasta las zonas más remotas del plantea, es su enorme versatilidad alimentaria. Los esquimales, carentes de alimentos vegetales, se alimentan únicamente de alimentos de origen animal; mientas que cientos de millones de perronas, situadas en el cinturón tropical, se alimentan casi exclusivamente de frutas, verduras y cereales, con la inclusión mínima o nula de productos de origen animal.

Por eso resulta absurdo tratar de establecer una serie de estereotipos alimentarios, ya que éstos varían en función de la cultura, el tipo de trabajo o las características geográficas, que son las que marcan que alimentos existen en cada lugar y estación del año. Por tanto, aunque haya dietas que permiten vivir más tampoco pueden universalizarse alegremente.

En principio hay que tener en cuenta que no todas las personas tienen el mismo ritmo y fortaleza digestivos. Si no existen complicaciones gástricas no hay por qué vigilar excesivamente el tema de las combinaciones o incompatibilidades, ya que hemos de tener en cuenta que nuestro primer médico somos nosotros mismo, y eso empieza aprendiendo a escuchar nuestro propio cuerpo. Pero si nuestro estómago e intestinos rugen, se hinchan, o protestan de algún modo, debemos modificar nuestros hábitos alimentarios, sea en cantidad, sea en calidad, sea en las combinaciones. Si no nos molesta nada, recordaremos aquello de que la salud también es el silencio corporal, la ausencia de síntomas que nos indica que posiblemente estamos en el bueno camino.

Fueron los higienistas, y en especial Herbert M. Shelton quien elaboró una compleja lista de alimentos compatibles e incompatibles que tuvo bastante eco, y que aún sigue inspirando a la mayoría de teorías que vinieron después.

La mayoría de sistemas de incompatibilidades conllevan incomodidades, entre otras cosas porque platos y hasta bocadillos muy habituales quedan inmediatamente descalificados. Si alimentos habituales en una misma comida son incompatibles entre sí, se origina el desconcierto entre quienes no conocen las reglas o recelan de su eficacia. Incluso los sistemas más estrictos de incompatibilidades pueden llegar a provocar una determinada malnutrición al no aportar todos los alimentos necesarios para el desarrollo correcto del organismo.

Veamos a este respecto cual puede ser el desayuno estándar de muchas personas: zumo de naranja, café con leche con una par de cucharaditas de azúcar y una tostada con un poco de jamón york. Si nos atentemos al sistema de combinaciones sheltonianas, prácticamente todos estos alimentos son incompatibles entre sí. Es evidente que el desayuno que hemos propuesto es en principio incorrecto, desde un punto de vista naturista, aunque posiblemente por otras razones aparte de la incompatibilidad; pero se puede poner otro ejemplo de desayuno más natural, como puede ser un clásico muesli compuesto de yogurt, cereales y frutos secos, zumo de naranja y fruta cortada a dados con un poco de azúcar o miel. La incompatibilidad entre cereales, lácteos y grutas sigue existiendo desde la perspectiva de las incompatibilidades, y sin embargo el muesli es uno de los inventos más célebres del Dr. Bircher Benner, un renombrado médico naturista suizo. ¿Quién tiene razón? Sin duda el cuerpo de cada individuo.

¿Cereales o frutas?
Los alimentos que pueden combinar de una forma armónica, de cara a conseguir una digestión más eficiente y agradable. Las mezclas de ciertos alimentos provocan, en muchas circunstancias, una alteración de la función digestiva con formación de gases, digestiones pesadas o alteraciones del ritmo fecal, por lo que cualquiera de estos síntomas alertará sobre las conveniencias de fijarse un poco en la mezcla de alimentos.

El tema de las féculas es también muy controvertido, ya que mientras algunos autores naturistas aconsejaban no mezclar diferentes tipos de cereales, a excepción del arroz; otros, como Berg o Arnold Pret recomendaban unas tortas de multicereales. En la primera mitad de este siglo se estableció una curiosa diatriba al respecto, sin tener en cuenta que estos dos autores suecos vivían en un entorno donde escasean las frutas y verduras y en las que el alimento vegetariano clásico eran básicamente los cereales (Alimentos energéticos que ayudan a combatir el frío habitual en el norte). Si estas personas eminentemente cerealívoras se dedicaban a consumir tan solo uno de ellos, es posible que se aburrieran rápidamente de la monotonía dietética. Un caso paralelo sucede, por ejemplo, con los amigos de la dieta macrobiótica que no tiene muy bien considerada la fruta (recordemos que Japón, cuna de la macrobiótica, es una isla de clima templado o bien frío). Sin embargo, comer sin fruta sería un contrasentido en la mayoría de países de clima mediterráneo, y no digamos ya en los países tropicales, donde el gran calor ambiental y la exuberancia de los frutos tropicales casi obliga a hacer una alimentación eminentemente frugívora.

Combinaciones de cereales
No debemos caer en dogmatismos en consumo de féculas. Recordemos que cuando rezamos el padrenuestro pedimos el pan nuestros de cada día. En países donde hay hambruna, lo que se necesita es cereales, que ayudan a reponer energéticamente al ser humano. Es curioso que en la mayoría de las culturas del planeta dar los buenos días se acompaña de alguna alusión al cereal. Así, entre los chinos una despedida puede ser “que no te falte arroz ningún día”, mientras que en los indígenas de Sudamérica las alusiones se hacen respecto al maíz.

La historia muestra que las combinaciones de cereales han sido un hecho frecuente en gran cantidad de culturas. De hecho, gran cantidad de cereales se pueden cultivar en un mismo tipo de terreno o clima, y aunque algunos –como el centeno o la cebada- se asocian más a países fríos, y otros a países más cálidos –como el mijo y el arroz- lo cierto es que casi todos los cereales se pueden cultivas hoy en día prácticamente en cualquier clima de la tierra.

Los panes multicereales, o el muesli, no han demostrado ser más indigestos que el pan integral de trigo o de centeno, por lo que el tema de las combinaciones de las féculas queda en entredicho. Otros opinan que no es bueno combinar legumbres y cereales, puesto que se trata de dos alimentos con féculas; sin embargo, la nutrición moderna nos dice que tanto las proteínas de los cereales como las de las legumbres son incompletas, esto es, que tienen una asimilación escasa si se toman por separado, mientas que si se combinan entre sí se completan sus proteínas al aportar cada alimento los aminoácidos que escasean en el otro.

Nuevamente aquí los sistemas de incompatibilidades contradicen una práctica dietética común en todos los continentes, como es tomar juntos cereal y legumbres.

La incompatibilidad de frutas ácidas con cereales echa por tierra el desayuno que incluye bollería y zumo de naranja o platos tan tradicionales como la pasta con salsa de tomate (el tomate se considera fruta ácida, aunque culinariamente sea más una verdura). El mismo término de frutas ácidas es parcialmente incorrecto, ya que si bien al gusto son ácidas, al entrar en el cuerpo, y debido a su enorme riqueza en calcio, potasio y otros minerales, son un alimento cuyas sales ácidas se oxidan con facilidad en el organismo, formándose sustancias alcalinas como el carbonato de calcio. Debido a esta alcalinidad son un excelente contrapeso a las dietas ricas en proteínas, que sí son altamente acidificantes del organismo. Por ello alimentos tan tradicionales como la tarta de ciruelas, las pizzas o las pastas con tomate, evidentemente no son más indigestos que otros tipos de alimentos, y no existen datos científicos que avalen el concepto de incompatibilidad alimentaria.

A quién convienen
Las incompatibilidades prácticamente no existen cuando no se mezclan grandes cantidades. Por eso la moderación en las comidas y masticar bien los alimentos es fundamenta. También hablaba de las incompatibilidades evidentes, las que ya rechazamos por naturaleza –a nadie se le ocurre hacerse un bocadillo con naranjas o de melocotones-. En esta afirmación se esconde una gran verdad: escuchar nuestro propio cuerpo sin lugar a dudas es el mejor sistema para valorar la eficacia de las incompatibilidades. En segundo lugar, gran parte de las incompatibilidades alimentarias dependen más de las forma de alimentarse que del alimento en sí.

Si tragamos rápido, mucho y sin ensalivar, es más fácil que algún tipo de combinación alimentaria nos resulte especialmente difícil de digerir. Una buena forma de prevenir problemas es masticar a conciencia y comiendo relativamente poco.

Sin embargo, las combinaciones alimentarias que presentamos en este artículos pueden resultar de gran ayuda para quienes sufran algún tipo de complicaciones digestivas, como flatulencias, acidez o sopor a media tarde, síntomas de digestiones incorrectas. En estos casos, observar las combinaciones alimentarias puede evitar el problema. También pueden aprovecharse de estas listas quienes sufran de algún tipo de alergia alimentaría de tipo dermatológico, como la aparición de granos o descamaciones, ya que puede no ser un alimento el agente causante, sino una forma incorrecta de comer.

Lo que éstos sistemas propone en suma, es en que poner orden en las comidas ayuda a poner orden en el sistema digestivo y consolida la salud a mediano y largo plazo.